Para arrancar una planta de tratamiento de aguas residuales no basta con presionar un botón. El proceso requiere dos pasos principales: la revisión técnica de los equipos (cables, filtros y válvulas) y el cultivo de bacterias con un llenado de agua gradual.
Vea nuestro video “¿Cómo arrancar una PTAR?” aquí
Arrancar una planta de tratamiento de agua residual no es tan simple como encender un aparato en casa. Para que la planta limpie el agua de forma correcta y no se dañen los equipos, hay que seguir un proceso sencillo de dos pasos:
- Paso 1: Chequeo técnico básico. Antes de meter agua, los técnicos revisan que todo esté en orden. Se comprueba que la corriente eléctrica sea la correcta, se aprietan las conexiones sueltas, se limpian los filtros de aire y se abren todas las válvulas de paso para que el aire y el agua fluyan sin estancarse.
- Paso 2: Darle vida a las bacterias. Las plantas de tratamiento usan bacterias vivas para “comerse” la suciedad del agua. Para que crezcan bien, primero se llena la planta con 50 cm de agua y se deja el aire funcionando por 24 horas. Después, se le agregan solo 10 cm de agua sucia al día. ¡Las bacterias necesitan tiempo para crecer y empezar a trabajar!
- Control diario: Todos los días se saca una pequeña muestra de agua en un tubo cónico (llamado cono Imhoff) para medir cómo se van asentando las bacterias y confirmar que la planta ya esté lista para funcionar al 100%.
4. Llamado a la Acción Comercial (CTA)
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